lunes, 30 de julio de 2007

Plástico

Los plásticos de El Ejido cubren hoy toda Europa.
De manera natural el techo elástico ha crecido hasta llegar a Nordkapp, en Noruega.
Su superficie exterior es ahora translúcida e impermeable.

Los picos más altos de Europa sirven hoy de soporte para la capa.
La grasa y el sudor se acumula como el rocío en los pétalos de las amapolas antes.
La tierra transpira lo indecible, lo irreprochable, lo insostenible.

Todos sabemos donde debemos dirigirnos.
Confesamos en público nuestra impotencia mientras otros nos eyaculan en la cara sonriendo.
La impertinencia nos estimula como al ganado.

Desde el espacio, Europa resplandece más que su pasado.
El mundo no entiende tanta vanidad, tal exageración, extrema excentricidad.
El Ejido es por un instante capital del mundo del avenir.