miércoles, 28 de noviembre de 2012

El templo

El ambiente está enrarecido. El olor a incienso y laurel quemado hace que sea difícil respirar. ¡Cof, cof! Leones, persas y novias están recostados sobre tarimas longitudinales a ambos lados de la pequeña nave, los unos sobre los otros. A mi lado un soldado que intuyo me mira desde hace un rato. Me giro y asiento con la cabeza sin nada que comentar. Él esboza una sonrisa llena de dientes blancos que contrastan intensamente con la barba negra. Abre la boca y saca una lengua larga y brillante. «Ñam, ñam», dice sin parar de sonreír.



Un cuervo aparece de repente del fondo de la nave con una bandeja. Avanza tambaleándose con las piernas abiertas. «¡Kra, kraa!» El eco de su graznido acaba por inundar el poco espacio que deja vacío el humo. «¡Kraaaaa, Kraaaaaaa!»

En el fondo, el padre sonríe a Sol, recostado sobre él. Lo abraza con profusión como si no lo hubiera visto desde hace tiempo. Ambos se fijan extenuados con los ojos humedecidos. Se levantan. Se separan de un paso y se dan la mano con firmeza.

El padre se prosterna ante Sol. Se gira hacia la audiencia mientras el cuervo que se arrodilla sumisamente levanta la bandeja. El padre eleva la cabeza con gesto afectado, inspira con profusión, recorre el espacio con la mirada. Alza los brazos y declama con tono grave y profundo: «EEO OEEO IOO OE EEO EEO OE EO IOO OEEE OEE OOE IE EO OO OE IEO OE OOE IEO OE IEEO EE IO OE IOE». Con mayor vehemencia manifiesta: «¡OEO EOE OEO OIE OIE EO OI III EOE OYE EOOEE EO EIA AEA EEA EEEE EEE EEE IEO EEO OEEEOE EEO EYO OE EIO EO OE OE EE OOO YIOE!».

Expectante, nos mira uno a uno, con una sonrisa franca de satisfacción.

Ahora, toma uno de lo que parecen pequeños panes rojos de la bandeja y se lo ofrece a sol que aguarda impasible. Éste abre la boca y estira la lengua en la que el padre deposita un pedazo grande. Le ofrece el cáliz del que toma un trago. Sol vuelve a su lecho. El padre hace lo propio y vuelve junto a él.

El cuervo se gira y vuelve hacia nosotros con su ridículo caminar. «¡Kraaa, kraaaa!» Cuando se acerca a mi puedo ver, a través de su máscara, una mirada ausente, casi animal. El sudor le gotea por los pestañas, bajo las plumas negras que le cubren la cabeza y la parte superior cuerpo. Es menudo, pero fuerte y tosco. «¡Kraaaa!», protesta ante mi espera. Tomo uno de los pedazos que quedan y mientras mastico apresuradamente bebo del cáliz.

Me vuelvo a arrinconar observando atentamente al resto de comensales.

En poco tiempo siento náuseas. Intento que no lo noten ocultando la cara entre las piernas flexionadas. Vuelvo a sentir en el cogote la atenta mirada del soldado. Esta vez, me agarra la cabeza con las dos manos, la coloca delante de la suya y me lame la cara de abajo a arriba. Me zafo con dificultad. En el forcejeo, caigo al corredor central, emitiendo sonoras arcadas. El cuervo me agarra con sus alas y me lleva fuera, mientras intento retener el vómito que inunda mi boca. Subimos aparatosamente las amplias escaleras que nos separan del exterior. Tropiezo varias veces, cayendo y dejando derramar comida mal digerida.

Una vez fuera, hecho la bilis y me tumbo sobre la tierra húmeda. El aire frío y el sonido de los grillos me calma y me adormezco. Al poco, creo, vuelvo a abrir los ojos y veo la bóveda celeste resplandeciente como nunca antes. Puedo diferenciar la distancia que me separa de cada una de las estrellas. Algunas están tan cerca que podría tocarlas. Entonces me doy cuenta de que estoy flotando en medio del espacio e intento incorporarme. Oigo un graznido. Un cuervo de mi tamaño vuela hacia mi y me cubre con sus alas.

De reojo veo su ojo inmenso. Una bola de cristal negra perfecta. Su brillo ausente penetra mi mente. Noto su pico afilado y frío sobre mi mejilla. Sus fosas nasales exhalan un aire húmedo que me sosiega. Siento ahora la suavidad de sus plumas y el contacto cálido de su cuerpo. Abrazados así, como por el peso del deseo, iniciamos la caída hacia el origen. Nos dejamos engullir por la tierra que se ha abierto ahora para acogernos, esta vez sin protocolo.