jueves, 26 de junio de 2008

O lo tomas

Ejem... creo entender.
Por supuesto, un principio.
Eso es, "por principios".
Veamos.

No debes, ¿es eso?
No debes POR principio.
Antes que nada.
Claro.
Esta por encima de.
Eeeeeeefectivamente.
Por encima de todo.

Qué no hay.
Claro.
No hay justificación.
Ni lógica, lo capto.
Es así y no asá.
Claro, no racional.

Naaaada de medias tintas.
O es blanco.
O.
O es negro.
Ajá.
Sí, sí, sí.
Más bien negro en este caso, ¿no?
Ooo. O blanco.
Claro.
Según se mire.

Los principios.
Claro.
Pues ahí.
¡Ahí están!
O los tomas, o, o los dejas.
Pero están ahí.
Eso no hay quien lo niegue.

Hombre, claro, ¡la ética!
¡Ja!
Diría más: ¡la MORAL!
La moral.
Si no, ¿a dónde iríamos a parar?
Dime tu a mi, ¡a dónde!

¡La decencia! diría.
Ah, no. La decencia, no.
Tampoco nos pasemos.
Claro. Modernos.
Modernísimos.
A la última, vamos.
Yo me he comprado un iphone, y todo.

Así que ya ves.
A la última.
Eso sí, con principios.
Y moral, ¡y moral!
Esto está bien, eso regular, aquello fatal.
Ética, coño, ética.
Por principios.
¡Si no tiene más!

Si no es tan complicado.


¡Uf!